Unai Simón: ‘Ganar un título con el Athletic me llena mucho más que 10 títulos en otro club’
“En ocasiones necesitas un poco de ventura; aquella fue mi momento”, afirma Unai Simón. “Aquello que imaginé que pasaría en cinco, seis, siete años, sucedió en menos de tres semanas”.
Fue en agosto de 2018, Simón contaba con 21 años y, pese a que llevaba preparándose en el Athletic Club desde hacía una década, y en la plantilla principal desde 2015, el joven de funcionarios alavés no creía que se diera una posibilidad de debutar en Bilbao a corto plazo, o tal vez jamás. Significaba su sueño, aunque ni siquiera vivía allí, trasladándose ochocientos kilómetros en busca de una oportunidad con el Elche. Fue entonces cuando cosas extrañas tuvieron lugar.
El Chelsea contrató a Kepa Arrizabalaga. Iago Herrerín sufrió una lesión. Y las conversaciones para la renovación de Álex Remiro se estancaron, la entidad optó por que no debía hacerle jugar. De modo que llamaron al Elche y pidieron la vuelta al meta. Ni tan siquiera había jugado un partido oficial.
En realidad aquello no era totalmente veraz; excepto si incluyes los encuentros de pretemporada. “Únicamente disputé un partido en el Martínez Valero y nos alzamos con un título: la Copa de la Dama de Elche”, señala Simón, sonriendo. “Y salté de aquello, de ser cuarta opción en calidad de préstamo, a jugar en la catedral en la primera jornada”.
“Debía desarrollar mi futuro en otro lugar y esperar que de alguna manera, una ventana se abriera en mi casa en un futuro y que todavía guardaran una consideración acerca de mí”, prosigue Simón. “Repentinamente te ofrecen esa posibilidad y te encuentras nerviosísimo. No pegué ojo nada.
“San Mamés estaba abarrotado, se celebraban verbenas en la ciudad. Disputas frente al equipo pepinero, que no constituyen el rival más grande, pero para mí supuso el partido definitivo de la Champions. Al comienzo primeros, hay un balón que no voy a buscar y Yuri me dirige una arenga, chillando. Y reflexiono: ‘Vaya, allá vamos’. A partir de entonces, todo cambia”.
Cómo cambió. El estreno no resultó tranquilo y existió un parón cuando se recuperó Herrerín, sin embargo ahora que Simón se sienta en Lezama donde entrena desde que tenía 10 años, siete años tras alzarse con aquel trofeo, constituye el guardameta indiscutible del Athletic y de España, y avanza para disputar el estreno fixture europeo del club desde 2014; el equipo cuya grupo de posibles jugadores representa menos que el siete por ciento de la población del país ante los grandes del planeta. Y esta situación, afirma Simón, es lo máximo.
“La Liga de Campeones tiene un encanto para todos, pero en nuestro caso, gente de casa. Nos enorgullece demostrar que jugamos así, igualmente. En Bilbao el deporte rey nace con personas que se emplean en las ferrerías construyendo un grupo de aquí. El balompié se ha globalizado y se ha internacionalizado, genera grandes sumas, por lo que eso ha desaparecido algo, sin embargo nuestra filosofía enlaza con esa tradición, la esencia de este deporte. Nos conocemos desde niños lo que implica que [aunque] no somos el mejor equipo en términos de calidad, en los momentos difíciles resultamos especiales. Así es quiénes somos.
“La cotidianidad resulta más agradable. Recientemente perdimos ante el equipo vitoriano y todo que queríamos era regresar a casa, encontrarnos, alentarnos, que volvieran las bromas. Considerar: ‘En dos días enfrentamos la Champions’. Disputar una edición europea te realiza, aquello es a lo que aspiras. Pero la gente ve el fútbol de modo único.
“Algunos valoran lo económico. Algunos, los trofeos. Hay quien les emociona por jugar al lado de y por quienes te han apoyado siempre. Obviamente {me encantaría|me gustaría|